No saben qué decir, entonces dicen que desafino.



“Usted acaba de cumplir 80 años y…”
No, no cumplí: ustedes cumplen. Yo sigo siendo un pibe. Soy anarquista, comunista, socialista, un hombre de izquierda: creo que los explotadores dividieron al mundo para explotarlo mejor. Con la edad pasa lo mismo. ¿Ochenta años? Eso puede figurar en una libreta. Pero estoy con la mujer de mi vida, terminando dos novelas, escribiendo canciones, a punto de levantar mi propio teatro acá en la esquina para hacer obras criollas. El artista tiene la edad que muestra desde el escenario.

Cuando le entregaron el premio Gardel a la trayectoria, parecía un tanto molesto…
Lo hice de tramposo: tengo mucho escenario. Tenía que hablar entre tanta pendejada y no podía ser formal. Entonces les dije: muchachos no me lo den a mí. ¿Qué premio me pueden dar? Hace 56 años que recibo cariño adonde voy. En realidad, es cierto: el premio a la trayectoria habría que dárselo a los que ya pasaron. Y yo todavía no empecé, ¿entendés? Si la muerte me ve haciendo tantas cosas, pasa de largo.

¿Se pregunta que hay después?
No. No hay nada: tierra. Tengo amigos curas pero soy agnóstico: no entiendo a los que no dejaban morir al Papa. Si allá está la vida eterna, el paraíso, la felicidad, ¿por qué carajo no lo dejaban irse? La muerte no me angustia: si no fuera por ella, la vida sería algo estúpido. Si no te murieras nunca, nada tendría sentido.

¿Por qué no le gusta escuchar su música?
Me hace mal, me emociona. Anoche, Pancho se puso a escuchar canciones mías y a hacerme preguntas. Es como si te hicieran acordarte de una novia a la que quisiste mucho y que se casó con otro. Mejor no recordar tiempos pasados. No sé, no me gusta oírme. Mi mujer lleva discos míos en el auto, pero no me escucho.

¿Qué artista joven será su heredero? ¿Cuál es su predilecto?
Mi predilecto soy yo. Me amo. De los jóvenes, me gustan algunas cosas, pero la única que me gusta entera es la Sole. Dicen que no quiero a los rockeros, pero nunca hablé mal de ellos. Lo único que me duele es que tantos buenos compositores difundan la música extranjera, y que no se dediquen a mejorar la nuestra, como lo hizo Piazzolla. Tenemos mentalidad de colonia. Lo medios lo fomentan: les dan páginas enteras a los grandes drogadictos, a los Rolling Stones, Los Beatles, Michael Jackson… Los pibes se visten con orgullo de yanqui, con ropa e inscripciones en inglés.

Alguna vez dijo: “Mi secreto es saber desafinar”. ¿Qué fue, una ironía?
Los malos críticos no entienden cómo un tipo chueco, petiso, cabezón, con una voz de boliche, porque no tengo una gran voz, transmite tanto, hace vibrar.
No saben qué decir, y entonces dicen que desafino.

Hace tiempo también dijo: “Yo no razono; siento”. ¿Le trajo problemas?
Siempre. Actúo por impulso. Una vez, en el Luna Park, dije: “Canalla yanqui que explota a nuestra Sudamérica”. Y quedó grabado. Cuando me presenté en norteamérica, un hijo de puta pasó ese disco en la puerta del teatro. Por ahí tendría que pensar más las cosas. Soy muy ansioso. Tengo las pilas tan cargadas que a veces me desbordo. Ni siquiera cuando canto me controlo. A las cinco de la mañana, medio en pedo en un festival, ¿quién no desafina?.

Tengo entendido que su padre era un hombre muy duro y que sólo el vino lo suavizaba. ¿Es cierto?
Papá era muy bravo. De chico fue arrancado de su casa por dos arrieros que al final lo abandonaron. ¿Quién iba a preocuparse por un indiecito? Le pegaron dos golpes y lo metieron en un galpón, con perros. Con el tiempo se convirtió en un indio hermoso, con catorce hijos. Trabajaba en el monte, de hachero: era un tipo muy rudo. Pero los domingos tomaba vino y se convertía en el tipo más dulce de la tierra: jugaba con nosotros, acariciaba a mi madre, y cantaba, siempre cantaba.

El vino, entonces, fue para usted como un elixir contra la dureza.
Mirá, en un viaje a la Unión Soviética, una muchacha chilena me habló por primera vez de Omar Kayan. Y yo, que tenía sólo sexto grado, lo leí y empecé a conocer la magia del vino. Descubrí por qué a mi padre lo volvía cariñoso, tierno. Y me hice fanático del vino: lo adoro, lo amo, lo respeto. Los malos periodistas dicen que soy un borracho, que vivo en pedo. ¡Tu madrina! Jamás me pongo en pedo. Tomo vino, pero con calidad, no cantidad. Hay que tomar hasta que uno tiene ganas, saborear: si te emborrachás no sirve.

Existe una leyenda: que en alguna casa suya salía vino por la canilla…
Es cierto. Un día compré una casa vieja en Coghland. La arreglé y la convertí en un lugar de reunión de amigos y grandes artistas. Le puse El templo del vino. El día de la inauguración, cerré los grifos de la calle, vacié el tanque y lo llené con vino. Al primero que me pidió que fuera a la bodega, le dije que abriera la canilla. Cuando lo hizo no podía creer lo que veía. Una vieja que estaba en el baño, tiró la cadena y no entendía nada. A aquella casa le pusieron bombas. La gente gritaba: fuera comunistas de Coghland.

¿Es fácil ser comunista y a la vez amigo de Carlos Menem?
Yo fui peronista. Hasta que, después de la caída de Perón, el músico paraguayo José Asunción Flores me afilió al PC. Sigo siendo de izquierda, aunque ahora no estoy afiliado a ningún partido. Soy amigo de Menem, pero no soy menemista. Con Menem no somos amigos de la política sino de la joda, de la farra, desde mucho antes de que fuera gobernador. Acá nadie es un santo. Menem, además, tuvo algunos logros que hay que reconocerle.

¿Cómo se siente, por ejemplo, cuando escucha hablar de denuncias como la de los sobresueldos?
No jodamos: choreo hubo siempre, en cada gobierno. ¿No es choreo Bush hablando de armas peligrosas que no existían en Irak?

¿Qué piensa de Kirchner?
No lo conozco. Pero lo primero que tendría que haber hecho es erradicar las villas, solucionar problemas de la desocupación y de la inseguridad. La democracia va a existir el día en que se acaben las villas miseria, en que no te maten por dos pesos, en que se abran casas de servicio sexual, para que los crotos, los feos, los sucios, los viejos consigan una compañera. Eso es muy importante. Y nadie lo tiene en cuenta, ¿no te parece?.

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1 comentario

  1. Anonymous
    29 de marzo de 2007

    Guarany!! es un grande!! Por favor inigualable!!! lo are adoro a este tipo!!!Vamos Horacio! que no se caye el cantor!Matias